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TIROALPALO.FUTBOL – OFICIAL

Levante – Valencia (18:30)

Levante – Valencia (18:30)

l Estadio Ciutat de València se transforma en una caldera de pasiones contenidas para acoger una nueva edición del derbi del Turia a las 18:30 horas.



ENo es un partido más en el calendario; es la lucha por el orgullo de la ciudad, un enfrentamiento donde la historia del Valencia CF se mide a la rebeldía incombustible del Levante UD. El ambiente en el barrio de Orriols es vibrante, con una marea azulgrana que recibe a su equipo entre bengalas y cánticos, mientras la afición che llega dispuesta a imponer su jerarquía histórica en un feudo que siempre se le presenta hostil y complicado.

Desde el silbato inicial, la tensión se puede cortar con un cuchillo. El Levante arranca con una intensidad eléctrica, mordiendo en cada balón dividido y buscando asfixiar la salida de balón de los blanquinegros. Los granotas saben que su fuerza reside en el bloque y en la rapidez de sus transiciones, tratando de aprovechar el empuje de su grada para golpear primero. Por su parte, el Valencia intenta imponer calma a través de la posesión, con sus centrocampistas buscando hilvanar jugadas de tiralíneas que desactiven la presión asfixiante de los locales. Es un duelo de estilos: el orden y la contra frente al control y la profundidad.

El intercambio de golpes no se hace esperar. El Valencia avisa primero con un disparo al larguero tras una genialidad individual de su mediapunta, dejando mudo al estadio por un instante. Sin embargo, el Levante responde de inmediato con una cabalgada por banda que termina en un centro envenenado, obligando al guardameta che a realizar una parada antológica sobre la línea de gol. La adrenalina recorre el césped y cada falta, cada córner y cada disputa se vive con una fuerza volcánica. Los capitanes de ambos equipos se multiplican, tratando de mantener la cabeza fría en un encuentro donde las pulsaciones superan cualquier lógica táctica.

Entramos en el último cuarto de hora con las espadas en todo lo alto. El cansancio físico empieza a hacer mella, pero el orgullo de la ciudad mantiene a los jugadores en pie. El Valencia CF vuelca su ataque buscando el talento de sus bandas, mientras el Levante UD se atrinchera con una solidaridad encomiable, esperando ese único error rival para lanzar el zarpazo definitivo. Es el fútbol en su estado más puro: un derbi donde no hay favoritos y donde el corazón late más fuerte que la pizarra. El pitido final cerrará una tarde de domingo donde Valencia volverá a demostrar que su pasión por el fútbol es inabarcable.